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LA ORACIÓN SALVADORA
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Autor Tema: LA ORACIÓN SALVADORA  (Leído 349 veces)
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"Y la Verdad Os Hara Libres"


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« en: Julio 24, 2008, 03:07:32 »


LA ORACIÓN SALVADORA
   

Este relato lo leí en otro lado. lo cuenta un integrante de la familia a quien le sucedió lo que es voy a platicar.

Ojalá les guste. Empieza así: Nosotros somos 4 de familia y vivíamos en Sur 73, allá por la Prado Churubusco ,en una casa que rentábamos Y que era muy vieja. En ella espantaban muchísimo, pero el colmo por el que mis papas abandonaron esa casa fue porque un día mi madre le dijo a mi papá que la acompañara a lavarse la cara al baño de la parte de abajo de la casa, porque el de arriba no servía, y mientras que mi mamá se lavaba la cara él hiciera café para cenar.

Eran alrededor de las 11 p.m. Entonces mi mamá se quedó en le baño lavándose la cara, mientras mi papá se dirigió a la cocina. En ese momento, mi mamá dice que sintió una especie de corriente de aire que incluso movió la cortina de la regadera. Dice no acordarse de nada más.

Después mi papá nos cuenta que escuchó la voz de mi mamá gritándole: ¡Carlos...ven por favor!, entonces mi papá le dijo que ahorita iba, que estaba preparando el café, que la esperara un momentito, pero ella seguía gritándole.

Entonces, mi papá dejó de hacer lo de la cocina y fue al baño preocupado de que algo le había sucedido a mi mamá; cuando llegó al baño, vio que mi mamá lo estaba volteando a ver, pero ¡encima de ella había una imagen horrorosa!, pues sobrepuesta al cuerpo de mi mamá, estaba el espectro de una anciana harapienta y con todo el cabello erizado, como una especie de reflejo que se anteponía a su cuerpo, y le decía a mi papá, llamándole con el dedo, pero con la misma voz de mi mamá, que estaba como en trance: ¡Carlos.... ven y dame un besito...!

Naturalmente, el pavor de mi papá no se hizo esperar, y ante tal suceso, paralizado ante el miedo, lo único que pudo decir fue: ¡No, no... no eres tú!; y así se lo dijo dos veces, hasta que mi papá, aterrorizado, lo único que pensó fue en hacer una oración que mientras la hacía, la imagen del espectro fue debilitándose hasta desaparecer, produciendo en mi mamá una debilidad extrema, al punto de pensar que iba a desmayarse.

Mi papá la detuvo, y mi mamá, confundida, le preguntó qué era lo que había pasado, que sólo había sentido una especie de desvanecimiento, pero que no se acordaba de nada, ante lo cual mi papá, para no asustarla, le dijo que no le había pasado nada, que a lo mejor estaba un poco cansada. Después de esto, se subieron a la recámara.

Esa noche mi papá no quiso contarle nada. Al otro día, se lo contó a mi mamá, y al sentir tanto miedo, decidieron abandonar la casa, ya que era insoportable seguir viviendo ahí.

Gracias por darme la oportunidad de compartir con ustedes este impresionante relato.

Saludos su amiga mexicana Martha Solis

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