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Testigo de un suicidio
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Autor Tema: Testigo de un suicidio  (Leído 347 veces)
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"Y la Verdad Os Hara Libres"


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« en: Septiembre 22, 2009, 03:57:34 »


(Enviado por un lector)

Acaba de pasarme esta mañana y aún no me lo creo, os cuento. Cojo el tren para ir de la capital a mi pueblo, tenia que ir a la capital a arreglar unos papeles y la verdad es que pocas veces cojo ese tren.

El caso es que me pongo a dormir cuando un grito del conductor del tren me despierta. -Hijo de p***-. Alarmado me despierto, el tren se para, la gente se pregunta que pasa, estamos parados en medio de un puente que cruza un pequeño río.

El Revisor, muy nervioso, responde a las preguntas de la gente: -Hay un cadáver debajo del tren, no nos podremos mover hasta que no venga el forense y el juez para levantar el cadáver. -

La gente empieza a preguntarse cosas, a llamar por teléfono, cada persona tiene su reacción. Presa de la curiosidad me acerco al lugar donde están haciendo fotos los policías. Sólo se veían una zapatilla y un gorro al lado de la vía.

Pregunto donde estaba el cadáver y me dicen -Esta justo debajo tuya.- Después me entero de que era un señor que llevaba un cuarto de hora esperando que llegará un tren, que se puso delante de este, el conductor del tren le hizo señas y pitadas para que se quitara, pero esta persona quería morir diciendo que no con los dedos y dejándose arrollar por la máquina.

Cuando el forense da la orden mueven el tren y nos agolpamos muchos en la ventana del tren para ver que había pasado: En medio de la vía yacía un hombre de unos 60 años con las piernas y los brazos seccionados, como si las vías como unas guillotinas gigantes se las hubieran cercenado fácilmente.


Veo que el juez hace ademán de que levanten el cuerpo que estaba tumbado, los sanitarios levantan el torso, le abren la camisa y le ponen unos electrodos conectados a una máquina para certificar su muerte, a continuación ponen una sábana encima del cuerpo y el tren continua dejando atrás a la persona que acaba de perder la vida.

A la hora de la verdad dí la talla pero ahora no dejo de pensar en la desgraciada idea de este señor, y de no saber si calificar su suicidio como cobardía o valentía, la valentía de ponerte delante de una locomotora de decenas de toneladas que sabes que te va a matar. ¿Qué le hizo a este hombre realizar tal atrocidad?

Y así estoy, dándole vueltas al coco tras lo sucedido. Cuando ves estas cosas en televisión o te las cuentas no te influyen pero al vivirlas en primera persona la cosa cambia. Por primera vez en mi vida he sido, desgraciadamente, testigo de un suicidio.

Gracias por dejarme compartirlo con vosotros amigos y amigas.

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